Son instantes, momentos. Rituales que comienzan con un pensamiento, con la preparación de un traje, con la asunción de un papel. Con el organizarse con el resto del grupo, con nuestros semejantes. Ceremonias que nos acompañan y nos han acompañado a lo largo de los años, y que forman parte de lo que somos. O de lo que es un pueblo.
Costumbres que se convierten en tradiciones. Reconfortantes en la pertenencia a algo más que el yo, en su previsibilidad, en su liturgia.
Mis pequeños instantes quedan lejos de estos tiempos raros, pero también me hacen creer.
(Fotos de la Semana Santa 2018 de Torrijo de la Cañada, de Interés Turístico Regional).








