líneas

Llevaba tiempo sintiendo como las paredes de su casa se iban haciendo cada vez más pequeñas, como las líneas que rodeaban su vida la iban cercando, imposibilitando crear más allá de un cubo, de un cuadrado después, de una línea infinita hacia la nada.

La ciudad se le antojaba un mar de asfalto y cristal, que cuadriculaba su mente, exactamente igual que cuadriculaba la del resto de sus vecinas.

Y de repente lo vio. El barco que la había de llevar a lugares inexplorados, in-explorables, donde se hubo de encontrar con figuras nunca jamás imaginadas por ella. Por nadie.

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