





Quién lava sus pecados o sus miedos no está obligado a mucho más.
Si lo hace de la forma más bella que se me puede ocurrir no tengo nada más que añadir.
Buscando la belleza en lo ordinario de cada día.






Quién lava sus pecados o sus miedos no está obligado a mucho más.
Si lo hace de la forma más bella que se me puede ocurrir no tengo nada más que añadir.