fortalezas

Cuando el castillo que había ido construyéndose con los años se derrumbó no le importó mucho. Al fin y al cabo las mismas piedras con las que tropezó tantas veces y que le sirvieron para construir una gran fortaleza, aquella en la que se protegía y salvaguardaba más veces de las necesarias, seguían allí, entre las ruinas.

Podrá construirse de nuevo un castillo. 

Una torre quizás. 

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