El camino estaba prohibido, pero aún así cada vez se adentraba un poco más en él.
Aquellas oscuras ramas acabarían por arañarle, si es que el verano no lograba llegar a tiempo.
Buscando la belleza en lo ordinario de cada día.




El camino estaba prohibido, pero aún así cada vez se adentraba un poco más en él.
Aquellas oscuras ramas acabarían por arañarle, si es que el verano no lograba llegar a tiempo.