Me llamo Anaïs y vivo en Zaragoza.
La fotografía siempre ha sido una gran afición para mí, pero cuando me diagnosticaron cáncer de mama supe que era el momento de dar un paso más y dedicar mi tiempo a aprender de verdad este hermoso arte. Por lo que pudiera pasar.
De lo que no me dí cuenta es de que aprendí a sacar algo hermoso de la peor de las experiencias.
Y ahora busco la belleza allí donde miro.

Hasta en lo más ordinario.
